Respira: una pausa para cuidarte
Carmen Cid Díaz
Coach de Vida y Espiritualidad
Cuatro minutos. Solo para ti. No hay nada que hacer bien aquí. Solo inhalar despacio, exhalar con calma y dejar que tu cuerpo reciba lo que necesita. Esta práctica breve está pensada para los momentos en que sientes que ya no puedes más, o simplemente para recordarte, en mitad del día, que mereces una pausa. Vuelve a ella cada vez que lo necesites.